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miércoles, 12 de diciembre de 2012

Quantum: Capítulo II





Quiero lanzar una pregunta al aire: ¿Se pueden mezclar la 1º y la 3º persona en un mismo texto? ¿O en una misma historia? Será arriesgado, y difícil, pero lo intentaré a ver que sale. ¡A experimentar!



Quantum

Capítulo II


La noche ya había caído sobre Gran Canaria,  y los grillos ya ensordecían la noche.  La luminosidad de las estrellas y de la luna, era interrumpida por la silueta de los altos pinos que allí se hallaban.La tranquilidad de la noche es interrumpida por un coche que por la carretera de tierra, se aproxima hacia una cabaña perdida entre los pinos. En el porche de la cabaña, habían dos hombres: uno corpulento, calvo, trajeado de negro y con un cigarrillo en la mano, de unos 35 años mas o menos (el hombre, no el cigarro ). El otro era más mayor, rozando los sesenta,  trajeado de color beige  muy oscuro. Tenia un bigote y gafas.

El coche se para antes de llegar a la cabaña. No tardan en apearse del coche dos hombres con gafas de sol y vestidos de negro.

El hombre de beige le pregunta al otro:
-¿Crees que son de fiar?
-Si, no les subestimes, o puede que la cosa acabe mal.
-Gracias por el consejo, pero me siento intranquilo con este asunto.
-No se preocupe Don Ibarra, cumplirán con el trato.
Los dos hombres de negro, pasan por delante de los faros encendidos del coche y se paran ante las escaleritas del porche.

-¿Lo habéis hecho? Preguntó Ibarra a los misteriosos hombres.
-Si, Almeida y su motor de agua no serán ningún problema. Y usted,  ¿trajo el dinero?
-Si, pero antes de dároslo,  habéis traído la información que habíamos acordado, ¿verdad?

Uno de los hombres le extiende el brazo, ofreciéndole una carpeta a Ibarra.
La abre. Lo ojea un rato y dijo lo siguiente:

-¿Esto es lo que me habéis conseguido? ¿Esta mierda de información? No me cuentas nada nuevo. ¡Quiero saber quien es, donde vive, que comió y cuando caga! ¡¡Lo quiero saber todo sobre él!!

El hombre de la derecha, al sentirse amenazado, empieza a meter la mano en la chaqueta y antes de terminar de sacar la pistola, el hombre del cigarrillo tenia una pistola apuntándole en la nuca.

-Yo que tu me estaría quietecito. Si mueves un solo músculo de tu cuerpo, te triturare la cabeza, con una sola bala.

-De acuerdo de acuerdo, ya la guardo. Dijo el hombre de negro.

Acto seguido, el hombre tira el cigarrillo al suelo. Inmediatamente después, los dos hombres de negro, caen fulminados al suelo. Una bala había atravesado sus cráneos, pero ni si quiera se oyó un murmullo, nada. El silenciador del rifle de francotirador hizo bien su trabajo.

-En verdad, sois vosotros, los que no deberías fiaros de mí. Dijo Ibarra. –Frank, vamos, deshagámonos de los cuerpos. Y oye , de verdad que estos tipos eran del servicio de espionaje español?

-Si. Les echarán de menos.
-Pues vaya basura de agentes entrena a hora la agencia. Venga, súbelos al pickup.
-¿Y que hacemos con el coche?
-Yo que sé, tíralo por el barranco. Llama a Ángel, y que baje su perezoso culo aquí. Seguro que es muy fácil estar entre los arbolitos sentadito mirando por una mira telescópica.
-No subestime a alguien que puede ponerle una bala entre las cejas a 4 kilómetros de distancia. Dijo Ángel.
-¡¡AAAAHHH!! ¿¡Cuando carajo bajaste!?
-Pues desde que acabé con ellos señor.
-Bueno, en fin. Cargad los cuerpos, y tirad el coche por el barranco.
-¿Y que hará con ese chico? Dijo Frank.
-Tranquilo, lograré averiguar quien es cueste, lo que cueste.


Mientras ocurría todo esto, Carlos y David entraron en la nave.

-A ver Carlos, ¿dónde está ese invento? Dije.
Carlos encendió las luces de la enorme nave mostrando la gigantesca estructura que tenía delante. No me lo podía creer. ¡Era enorme! Casi ocupaba toda la nave.

-No puede ser. Carlos, dime que el ambientador de tu coche esta hecho de marihuana.

-JAJA ¡No! Esto es real.

-Pe pe pero, ¿cómo es posible? ¿cómo lo has hecho? ¡Es imposible! Y aunque dispusieras de 4 años necesitarías un ejército faraónico para construir esto.

-Recuerda que mi padre es rico, me prestó unos cuantos obreros de su empresa.

-Pero si querías mantenerlo en secreto, ahora lo saben muchas personas.

-Saben mantener la boca cerrada, ni siquiera mi padre sabe aún nada de esto.

-¿Y que bola le contaste para que te prestara los empleados?

-Pues la verdad, que era un proyecto para la Universidad.

-Increíble... No se si quiero preguntarlo, pero ¿cuánta electricidad es capaz de generar?

-La suficiente para proporcionar energía a todo el Continente Europeo.

-Carlos, espero que tengas calzoncillos y pantalones limpios, me acabo de cagar encima. ¡Me mientes es imposible! ¡NO PUEDE SER! Y encima lo dices todo tranquilo, como si fuera lo más normal del mundo, macho.Tío tienes que guardar esto en secreto, nadie puede enterarse. Si alguien se entera, o habla sobre esto, estarás jodido. Muchos querrán quitarte los planos, el prototipo o quien sabe, ¡incluso matarte! Prométeme que tendrás cuidado.

-Si lo tendré, no te preocupes.


Siento este tochazo de texto y que haya mezclado las personas, pero quería saber que es lo que resultaba. La semana que viene capítulo 3.

3 comentarios :

  1. David cuando un texto está bien escrito el autor no tiene que disculparse.
    Por cierto me ha gustado bastante.

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  2. La historia pinta bien, tio.
    Joder, el Ibarra ese es el puto amo.

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